MODO AVIÓN
Vivimos conectados a pantallas, normas y ritmos externos.
Todo fluye rápido, programado, medido.
Hasta que un día ocurre.
Un apagón.
Todo entra en modo avión.
Sin señal, sin notificaciones, sin instrucciones.
El ruido se desvanece y en ese silencio inesperado… solo queda el cuerpo y la danza.
Un cuerpo que despierta, que escucha lo que antes era ruido.
Que recuerda lo que había olvidado.
Un movimiento que ya no responde… sino que nace desde dentro.
Y quizás, cuando todo vuelva a encenderse, cuando vuelva la señal… ya no seamos los mismos.
